Miedo a monetizar lo que sé: soy una vida "salpicón", a la colombiana

Hoy se me juntaron las ideas con el corazón… sabiendo a mi tierra colombiana.

Cuando ser uno mismo se convierte en un RIESGO… y en un desafío para monetizar, decido escuchar mi corazón y lo que sigue lo entrego a Dios
- Olga Elena Areiza

Escribir, crear ideas para emprender y ser letra "M" con todos los roles que implica.

Hoy quiero hablarte del miedo a monetizar lo que sé hacer — ese miedo que te hace dudar si tus palabras pueden convertirse en sustento. (Y casi se me olvida lo de la letra M… pero eso te lo comparto al final.)

Hay momentos en los que ser una misma también da sustico. Porque una cosa es escribir porque me gusta, porque necesito hacerlo, porque hay ideas que no me dejan quieta hasta que las saco, y otra es decir:

¿Será que puedo apostar de verdad por esto? ¿Será que mis palabras pueden convertirse en algo más: en un sustento, en una manera de vivir, en algo que también ayude a sostener la vida que quiero para mí y para los míos?

Y ahí es donde me toca mirarme de frente, porque ya no quiero seguir separando tanto las cosas: lo que pienso, lo que siento, lo que sé hacer, lo que me gusta, y también el dinero. Quiero que algún día todo eso pueda conversar entre sí, sin sentir que estoy traicionando una parte de mí para poder sostener la otra.

Y sí… me da miedo. No te voy a decir que no.

Hay días en los que digo: "¿Y yo qué estoy haciendo, pues?". Y otros en los que algo adentro me dice: seguí · escribí · creá · probá. No sabés todavía para dónde va esto, pero hacelo.

Entonces aquí estoy: asumiendo el riesgo de intentar vivir más de acuerdo con lo que soy, asumiendo el desafío de convertir eso que durante tantos años me ha acompañado —mis palabras, mis ideas, mi manera de mirar la vida— en algo que también pueda sostenerme.

No sé cómo va a resultar. Y quizás ahí está justamente el asunto: que no tengo que saberlo todo antes de empezar. Yo hago mi parte. Lo demás —lo que no alcanzo a ver, lo que todavía no entiendo, lo que no está en mis manos— se lo entrego a Dios.

Y bueno pues… aquí voy. Con sustico… pero voy.

Y sí, casi se me olvida lo de la letra M. Hoy decido ser letra, y ser la M de:

Mamá · Mujer · Musa · Maestra · Mágica · Minimalista · Metamorfosis · Millonaria. ¡Plop!

Y te confieso algo: esta última, cuando me refiero al dinero, todavía no me cabe mucho en la cabeza, y creo que por eso estoy como estoy. Aunque cada día voy entendiendo un poquito más, aprendiendo, mejorando, y sobre todo, cre$iendo en esto.

Porque también estoy aprendiendo a no sentir culpa por querer que lo que hago me guste, me llene, y también me dé dinero. Porque aprender a monetizar lo que sabes, sin culpa, también es parte de sanar tu relación con el dinero.

Y vuelvo a lo mismo: hoy decido ser YO. Ser salpicón, ser letra, ser M, y ser MILAGRO.

Decidí asumir el riesgo de dedicarme a ser YO: mamá real, escritora sin protocolos y creadora de ideas para emprender.

Escribo · Creo · Enseño.

💬 Si esto te tocó algo por dentro, te invito a la comunidad "Mamá, respira, libera y crea" — ahí somos varias mamás soltando lo mismo que tú quizás estás cargando hoy.

Y si el tema del dinero y la culpa te movió algo, el reto "Mamás Conexión Dinero — 7 días" fue hecho justo para esto.

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